martes, 14 de abril de 2009

Poemas, entrega 2


¿Creyeron que había olvidado los poemas? Aquí les comparto una más reciente, escrito en algún momento de los primeros meses del presente año.

Con un relámpago como clave de Sol (a este sí me digné a ponerle título)


Bajo esta noche blanca,

la luz plateada de tu mirada como testigo se confiesa

de la promesa que hoy le hago a mi pasión.


De irrumpir en los pronósticos,

de llevarte de la mano a destruir los porqués,

a reestructurar la razón y el pensamiento,

a convencer a la lógica dándole nuevos argumentos.


Que la sonrisa de nuestro Dios sea la luz del trueno

que hoy despierta de su tumba a mi corazón…

que la espada de Zeus sacuda el polvo, y afine nuestro tempo.


Hoy la brisa de febrero me hipnotiza y me exige defender aquel mayo…

el impulso eléctrico de mi torrente ya estalló,

late como estampida,

como cataclismo indomable y renovador…

ya se ha apoderado de mí.


Se ha apoderado de mis suspiros,

se ha apoderado de mi mirada y de las cuerdas de mi voz…

ya es infranqueable la decisión.


La melodía suena,

destellos verdes como de bosque primaveral

danzan, cantan, revolotean, viven…

su vitalidad ya empieza a ser eterna.


Y el lobo que se quema en su pasión,

poco a poco asciende su aullido hasta que arde,

vuelve a creerse la fábula del licántropo convertido en Sol.


Como el terco mar que aguarda la vuelta de sus ríos,

como la fidelidad de la Tierra que espera con certeza cada estación,

como la intrépida flor en el desierto, que afronta cada mañana con nuevos bríos,

como el sagrado ciclo de los latidos del escarlata de tu corazón….


Así me levanto, lo grito, te lo susurro al oído…

lo veo en tu voz, lo escucho en tu mirada… sé que estás pensando lo mismo…

así que construyamos de nuevo el puente entre tu cabeza y mi corazón…

concédeme los primeros compases de esta nueva canción.

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