Y todo se resumió en un segundo, en un movimiento... en un giro de músculos y fibras.
Debo aceptarlo, me tomó por sorpresa. El otoño me tomó por sorpresa (si no has leído mi entrada anterior, te ruego la leas antes de seguir aquí... si leerás algo tan importante, quiero que lo entiendas bien!!!). Fue una sonrisa del alma, una complicidad con el capricho, un reto a la paciencia...
Quizás es momento de las palabras, el momento de las decisiones... el momento de sacar la casta, o el momento de seguir en la trinchera. No lo sé, no lo sé y me encanta la idea de no saber... me encanta la idea de no tener idea.
Qué se levanten mis miedos, qué por esta noche puedo contra todos... que no se pase este efecto narcótico, pacificador, inyección de adrenalina, collage y grito inconcluso... algo grande pasará, o quizás no...
Hoy, me toca a mí... es el momento de mi canción (aunque, alguien me dijo por ahí, que "la mística del silencio" es una hermosísima melodía...)
sábado, 17 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario