sábado, 17 de octubre de 2009

Lo que nace

Y todo se resumió en un segundo, en un movimiento... en un giro de músculos y fibras.

Debo aceptarlo, me tomó por sorpresa. El otoño me tomó por sorpresa (si no has leído mi entrada anterior, te ruego la leas antes de seguir aquí... si leerás algo tan importante, quiero que lo entiendas bien!!!). Fue una sonrisa del alma, una complicidad con el capricho, un reto a la paciencia...

Quizás es momento de las palabras, el momento de las decisiones... el momento de sacar la casta, o el momento de seguir en la trinchera. No lo sé, no lo sé y me encanta la idea de no saber... me encanta la idea de no tener idea.

Qué se levanten mis miedos, qué por esta noche puedo contra todos... que no se pase este efecto narcótico, pacificador, inyección de adrenalina, collage y grito inconcluso... algo grande pasará, o quizás no...

Hoy, me toca a mí... es el momento de mi canción (aunque, alguien me dijo por ahí, que "la mística del silencio" es una hermosísima melodía...)

jueves, 15 de octubre de 2009

Estaciones

Los seres humanos, en especial los de mi raza (remitirse a la primera entrada de este blog), tendemos a metaforizar la realidad... para cualquier imagen, sentimiento, sensación, olor, sabor, sonido, presentimiento... para nosotros, TODO tiene una mística escondida en algún lugar del espacio - tiempo.

¿Y qué tal la sensación de felicidad? hay algo en ella, excitante, emotivo, incitante, provocador, adictivo... ¿cuál es la metáfora perfecta de la felicidad?

Supongo que cada quien tiene la propia, según como viva su propia felicidad. Alguien que la viva al borde del abismo, en base a adrenalina, quizás la metaforizaría con una tormenta... cuán vívida es aquella felicidad que cae en forma de trueno, que nos estremece el alma y los músculos!!!

Para otros, la felicidad es un enigma... un misterio que se va y que viene, que nunca sabrás en que condiciones aparecerá y cuando lo hará... la Luna sería la metáfora perfecta para ese tipo de felicidad.

Y así puedo continuar, pero lo que me importa (qué egoísta!!) es como vivo mi propia felicidad... desde hace un rato. Mi felicidad es caprichosa, de esa que te hace contraer los músculos y morderte los labios... mi felicidad tiene una sensualidad fascinante, retadora, insinuante, dulce, berrinchosa...

Pero, sobre todo, mi felicidad es un ciclo... un inicio, una renovación que buscaba desde hace muchísimo tiempo, y que apareció cuando dejé de buscarla... siempre supe que hasta entonces aparecería.

¿Y mi metáfora perfecta, cuál es? Amigos míos... mi felicidad es el otoño.

El otoño y esa magia de hojas que caen, hojas que parecían inamovibles, hoy ceden ante el paso de un tiempo bondadoso pero estricto. Una danza de colores terrosos, un aroma a pino y naturaleza que te hace delirar... un aroma que te cautiva, te hace cerrar los ojos y soñar.

El otoño y la impaciente calma que trae la certeza de la primavera posterior... el otoño y los escalofríos que causan sobre mi cuerpo sus brisas... sobre mi cuerpo que sale de su hibernación, y hoy enfrenta a ese enigma que tanto le fascina... el tiempo.

Tiempo... del tic tac biológico de la Madre Naturaleza depende cuanto tardará este otoño...

Curiosamente, un día de estos amanecí con un relojito verde en mi mano... si lo detengo, las hojas dejan de caer, si lo hago proseguir, los más tiernos capullos crecen entre la hierba...

Bendita indulgencia de la Madre Naturaleza!! De mí depende la primavera...

lunes, 12 de octubre de 2009

De vuelta a las andadas

Han pasado más de cinco meses desde que me asomé por estos rumbos... muchos de ustedes habrán dado por muerto este blog, yo mismo lo di por muerto cualquier día de junio en que algo me convenció que no valía la pena...

Pero algo vino a mí, me abofeteó, me electrocutó desde adentro y se evacuó en forma de grito mudo. Necesito hablar, necesito decir, necesito internarme en mí mismo y gritarlo de una u otra manera... si no, dejo de ser yo.

Lo primero que hice fue abrir mis entradas y encontré todo lo que escribí hace meses... una enrome nostalgia me invadió. Es que es tan bello verse en un espejo cronológico, reírte de tus propias manías, me avergoncé de más de una entrada... si me resulto tan divertido a mí mismo, espero resultarles divertido a todos ustedes.

Cuánto lamento no conocerlos a todos!! si los conociera, supieran los cambios que he vivido ene stos cinco meses... entre ellos, el más importante, es que ya puedo ver al cielo nocturno sin que ello signifique un flashback post mortem, memorial de un sueño trillado...

Cuánto lamento no conocerlos a todos!! a los que conozco, seguro sonrríeron con esa última línea... para los demás nos sobra el tiempo para ponernos al corriente...